Piscinas

Rodeadas de vegetación abundante, con elementos naturales y estupendas vistas al mar, cada una de las nueve piscinas forma parte del paisaje natural a la vez que conserva su carácter distintivo. La piscina principal de la ciudadela es un lago de agua cristalina y de formas onduladas que cubre casi toda la longitud del hotel hasta más allá del restaurante Los Chozos, donde se sirven bebidas y tentempiés a los huéspedes que se encuentran junto a la piscina. La ciudadela también cuenta con una piscina reservada para los adultos a fin de preservar una atmósfera armoniosa, donde los huéspedes pueden disfrutar de masajes a cargo de expertos asistentes de spa. Para una tranquilidad máxima, contamos con una tercera piscina de gran privacidad en nuestro Jardín persa. Las tres primeras filas de villas cuentan con una piscina privada cada una, mientras que la última comparte su piscina con el restaurante El Mirador. La belleza de esta piscina con borde infinito ofrece una ubicación magnífica justo en el borde del acantilado, con vistas al Atlántico y a la isla de La Gomera. Caminando a lo largo del paseo encontrará la última piscina: dos lagunas oceánicas naturales originadas en la roca volcánica al pie del acantilado, perfecta para un chapuzón refrescante en agua salada o quizás un lugar para observar cangrejos.